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Imposible no hay nada

Maratón Barcelona




     Pan y barro   

            Cuando Pedro pide sushi para comer y la china con cara de china se lo trae y nos reímos, a esa hora de domingo gris barcelonés ya se ha acabado todo. Las piernas destrozadas, claro, pero el color verde en una mesa y una cervecita y un trozo de pan y un par de llamadas de teléfono para informar de que sí, que otra más, que tranquilos.

 

            Unas horas antes he pasado por Colón, he levantado la vista y le he dicho al almirante de piedra que la rubia está bien. A rastras he dejado atrás el olor del mar y he pensado un poco. Los silencios. Bajo otra vez de tres cuarenta. El último trago de agua me lo ha dado Sombri. No quedaban ni doscientos metros para acabar la trece.

 

            La Torre Agbar: la curvita debajo de ella, ese camino de ida y vuelta, es el primer indicio de que esto no tiene por qué acabar mal. Vinga, vinga. Mol be, anim Raúl. Ese regusto de los aplausos en el aire frío.

 

            Tanta Avinguda y tanta Diagonal. Se han levantado esta noche a estirarla, seguro. Me duelen los ojos de ver pasar gente y gente y gente. Se me han ido de la cabeza el ritmo y los tiempos. Sólo corro.

 

            También corría Bandolero. Y corría mucho. Ese era el nombre de un caballo de mi abuelo que mi padre montaba: Bandolero. En el pueblo, cuando el trigo y la cosecha. Con el viento en la cara del muchacho y ningún dolor de rodilla acechando. La grandeza de pensar cosas de otro tiempo.

 

            En la media estoy tan despistado que me sorprende cuando creía que ya la había pasado. Mierda de marca. Y  el puente ese tan nuevo y empinado. Esperar mejores tramos. Líquidos azules y rosas, por si acaso.

 

Irlandeses. Holandeses con cencerros. Suizos. Rubias de rosa. Un tipo de Aranda al que pierdo en un tumulto.

           

            El sábado Pedro casi no come y le contamos a la Charito que somos de Burgos para que nos llame Los Seis de Castilla. Y el vino y las cervezas, la primera pasta, el Chuti y su Expansión elegante, Goyo confundiéndose de nombre. Un chupito, claro, brindar por las locuras.

            Es hermosa Barcelona.

 

            Santa María del Mar es ese rincón encantador que descubrimos en junio; Santa María del Mar, siempre los nombres. El fuego de afuera que nunca se apaga y las cervecitas, otra vez las cervecitas, y la charla en las escaleras con la prima de Bea y la multiplicación de las niñas iguales, esos tramos dulces de la otra carrera.

 

            La primera vez que oigo mi nombre catalán en el Paseo de Gracia, entre las vallas que hay a la altura de la Pedrera; sueno bien. Anim, mol bé, Raúl. Giramos a la derecha para dejar de subir y aparece ahí, delante de nosotros, la genialidad aplastante de Gaudí. Es por allí que saludo al escoltar los ánimos. Pan y barro, dos palabras que me rondan desde el viernes. Pan y barro, o algo así. Quizás una de las voces delicadas que me empujan, quién sabe.

 

            Pedí limosna la noche del sábado. Fue antes de la última pasta; hay pruebas. El cansancio antes de la batalla. Un agua fría hablando con la Fonta. Los papeles con poemas en árabe y dibujos colgando del techo. Un camarero oscuro, una camarera muy blanca, delgada, el ruido del cuello del Sombri al romperse.

  

Todavía hace frío al pasar por el Camp Nou. Es la primera vez que estoy tan cerca pero he sentido cosas grandes que se han cocido allí. Hay nombres, claro, nombres marcados en mi cabeza. Es con esa proximidad de las cosas lejanas con las que enfilo hacia abajo. A ver si podemos con la trece. Arre Bandolero.

 

Hemos dejado amanecer con lentitud a la ventana del hotel. El zumo en pantalón corto y americana mirando las luces de Montjuic y las Torres de la Feria que vibrarán en unas horas. Goyo ha rezado en el suelo a una religión rara, de gritos y eso.

No había escobilla en el baño.

A las ocho ha llegado Rome, por fin, después de tres años. Hay cosas que uno nunca entiende (aparte de lo de la escobilla, claro); dice Rome que se ha puesto la camiseta que mejor le queda. Aún así, sin verde ni nada, es un Bolilla. Y de un Bolilla, no lo olviden, puede esperarse cualquier cosa.

Y hemos bajado a la calle con las dudas, los nervios y el frío. Han encendido las fuentes y los altavoces. Los gritos y los globos. Pasa el tiempo y siguen poniéndose los pelos de punta. El orgullo de los cuatro magníficos entre doce mil locos. Un segundo de silencio pensando en mis cosas. El reloj a cero. Empieza la trece.

   

                                                                      

                                                                                
Barcelona, 7  de marzo de 2010 
                                                                                                                             
    r.e.c..

                                      Fotos Barcelona    
08 Mar 2010
Admin · 41 vistas · 1 comentario
Categorías: r.e.c.
Correr sin Lesionarse
Correr sin lesiones
 
Correr sin lesiones nos hace disfrutar mucho más. De eso no hay ninguna duda. La sección Entrenamiento para todos está dedicada este mes a tan importante asunto. Aprende un poco más sobre ello. 
     -descarga artículo gratuito-
28 Feb. 2010
Admin · 8 vistas · 0 comentarios
San Lesmes 2010
   

¡Bueno ya era hora! Después de que nuestro gran equipo  informático nos ha resuelto el problema de esta caja tonta. Ya estamos otra vez en marcha.

           Comentaros que nuestra carrera empezó a las 10,30, con nuestros  chupetines  y pre benjamines, al llegar  a la línea de salida nos encontramos que no existen estas categorías, así que adelante, a correr en la que exista, nuestros corredores llegan después de todo el  esfuerzo sobre humano y que se encuentran un botellín de agua abierto, todos no eh.  ¡Qué gran motivación¡ menos mal que el equipo (Los Bolillas) les dieron unos huevos Kínder, patatas, chupa chuses. Etc.  Lo normal para motivar a estos pequeños.

         
En la  carrera absoluta gran participación, vuelta de Sasa y Rome, debut de Gabriel (muy contento) y Diego, victoria local de Requejo,  gran actuación de Luis, Javi, Jordi, Raúl Mahamud y Etc...

         
No es por repetir Hay que cuidar a los pequeños un poco. Es la cantera.



                                              
        Fotos     Clasificacion

11 Feb. 2010
Admin · 40 vistas · 0 comentarios
San Silvestre 2009, Llego el día.........


Un año más 31 de Diciembre y Los Bolillas a punto están de terminar el año sin trofeo en sus codiciadas vitrinas. Y un año más tenemos que recurrir a la cuarta Bolilla para que nuestros patrocinadores  renueven los millonarios contratos, eso sí, un triunfo conseguido con todo el arrope del equipo verde Bolilla.

Una vez con el objetivo anual cumplido, Los Bolillas se pasean por la San Silvestre Cidiana, no sin antes haber hecho acto de presencia en la fría y lluviosa mañana con nuestra nueva chupetina Claudia Arribas.

                               Clasificación        Fotos

03 En 2010
Admin · 36 vistas · 0 comentarios
Calendario Bolilla 2010


Hola, Ya tenemos disponible el calendario Bolillas del 2010, podemos imprimirlo en A3 o Tela como el otro año.

                            
Impresión A3     Impresión Tela
27 Dic 2009
Admin · 33 vistas · 0 comentarios
CROSS DEL CRUCERO 2009

                           Clasificación Crucero       Fotos Crucero
16 Dic 2009
Admin · 49 vistas · 0 comentarios
MARATÓN DE SAN SEBASTIAN 2009


     Aquí os dejo las  fotos de la Maratón de San Sebastián, ¿la crónica?  Con las fotos os podéis hacer vuestra propia  crónica, ”la imaginación es bonita”.
            ! Bueno ! Al final R.E.C. nos deja su cronica, es un campeon tanto en el asfalto como en las letras.

Lo hace cualquiera

   

            He entrando riendo a carcajadas en el kilómetro cuarenta y dos de una maratón. Yo, el que se queja de todo, el agonías, el amante de los puños apretados, de sufrimientos atroces y esa hostia rara de sentirse roto por dentro, ese mismo, sí, yo, he entrado así, riendo, respirando en el aire de Anoeta la última ocurrencia del Sombri. Y aquí lo dejo escrito para evitar arrepentimientos y tonterías.

            Y no sé bien donde poner el principio: quizás en Erandio ─no, no es un error de mi escasa geografía─, digo Erandio porque tengo todavía clavado ese medio fraude de hace un mes en la maratón de Bilbao; no estuvimos en la salida, y eso siempre duele.

            Quizás el principio sea cualquier lunes o cualquier miércoles a las ocho en la Cascajera con las prisas y el chocolate en el bolsillo.

            Pero por fijar una hora oficial la maratón de Sanse 2009 empieza el viernes en Burgos, en el Hangar, con los Delincuentes cantando no sé qué de la plazuela y de volar y Goyo haciendo el primer calentamiento: series cortas, ejercicios raros, acrobacias sin ensayar que acaban limpiando el suelo. O sea, los Bolillas.

            Y el viaje, la pensión, los txacolís, la pasta, Ainhoa e Igor, camareras jovencitas, franceses con bigote.

            Total, que es domingo, son las nueve, o casi, no cae agua aunque quién sabe, y el equipo se abraza y se felicita. Gritamos. Siempre nos gustaron las salidas. 

   

            Ángeles con sombrero de mejicano y un par de botellas vacías al fondo. Es normal pensar en eso cuando se llevan un carro de kilómetros en las costillas. ¿Quién no lo ha hecho? El sombrero tiene colores raros y está cerca del mar y hace viento y yo sonrío.

            ─¿Vas mejor? ─dice Sombri, girando la cabeza.

            ─Voy como dios. Jodido pero como dios.

            Sospecha algo Sombri. Me mira a mí y mira el mar y creo que no ve el sombrero de mejicano que yo he visto con toda la claridad y toda la luz del cantábrico. Pero les da la mano a unos niños o asusta a una vieja y levanta los brazos como un bufón gigantesco y se olvida de que a veces pienso cosas bellas y raras.

  

           

            Pasar por la media en una hora cuarenta y cuatro no significa nada aunque el Sombri y sus mentiras. Me duele el talón y la cadera. Y otras cosas que me callo. Pero sigo dando pasitos más que pasos. Bebo agua y como todo lo que puedo. Se trata simplemente de correr. Lo que cuesta, lo que tiene mérito, es encontrar un remedio para el cáncer o llegar a fin de mes en paro y con familia. Correr una maratón lo hace cualquiera. Cualquiera con cordones en las zapatillas, claro.

A Goyo, antes de la media, se le ha vuelto a cambiar la rodillera de sitio, más abajo. A veces le pasa; pero eso tampoco significa nada. Como de Nadal, de Goyo hay que esperar siempre que acabe ganando.            

  

Cuando hablo con Antonio a las dos siento frío en las manos y paz. Ya se ha acabado todo. Ya llevo ropa seca y, apoyado en un barril, le cuento que ha ido bien, que no ha llovido, que vamos a la sidrería. Nevó en Burgos, me dice, pero a estas horas hace sol. Nos da la enhorabuena y se lo agradezco y devuelvo el móvil a David. La misma paz, un poco menos de frío.

  

            Toda esa historia del muro quizás no sea cierta. Lo que sí es cierto es que con el Sombri tocando los…quiero decir, acompañando, los muros son más bajos. Sobre el treinta y dos lo paso realmente mal. Él lo sabe. Tira de mí sin agobiar, se adelanta unos pasos, charla con otros corredores, me vigila de reojo como a un niño en el parque. Durante un rato canturreo susurrando Proud Mary y creo que sonrío. Cuando se gira y me pregunta pongo cara de dolor, por supuesto. Él dice que llegamos y yo que no. Discutimos. Me levanta la mano y la gente se ríe. Abraza a un señor al que no conocemos de nada. Comprueba que la camarera buena del Iruña libra los domingos. Ordena los conos. Anima a los primeros cuando se cruzan. Yo sólo corro.

            Me encanta la curva del treinta y nueve. Me gustaba otros años cuando no llevaba al Sombri jaleando al público, así que ahora que lo está haciendo y oigo un griterío enorme y no sé qué de Burgos y de los Bolillas, y le veo haciendo el payaso delante, alucino.

            Has llorado, me dice. Tienes ojitos, has llorado.

            Quedan los últimos metros. Olvidarse de la espalda, volver al gorro mejicano, a pensar que sí, que podemos con la doce.

            Ponemos cuidado en no caer espatarrados en la rampa que nos conduce al interior del estadio. Lo miramos todo con tranquilidad y disfrutamos la vuelta a la pista de atletismo como héroes humildes de cuento Hay gente que levanta hasta dos paraguas para aplaudirnos. No notamos la lluvia.

Lo hace cualquiera.

Lo dejo escrito por si arrepentimientos o tonterías.

   

                                                                                            

San Sebastian, 29 de noviembre de 2009
R.E.C.
  

                                                                  Clasificación       Fotos

01 Dic 2009
Admin · 76 vistas · 1 comentario
Categorías: r.e.c.
Maratón de Bilbao



Ladrones de aplausos   

            Como un desalmado después de robar un caramelo a un niño. O dinero a un vecino que lo necesita más. Con ese remordimiento blando en el estómago.

            Eso siento cuando el sábado, a oscuras y sin dorsal, empezamos a correr en el kilómetro veintiocho, y empezamos también a apropiarnos de unos aplausos que estamos seguros de no merecer.

            Le habíamos prometido a Sombri (él sí se merece los aplausos) acompañarle en el último tercio de la carrera: ésa era nuestra coartada, nuestra excusa. Por eso habíamos cogido el metro en Federico Moyua y nos habíamos bajado en Erandio. En la humedad silenciosa de una carretera de ida y vuelta.

            Dudamos mil veces Goyo y yo: la parte tonetti de los Bolillas, dispuesta a aplaudir y animar a cualquiera que vista de corto y se fabrique sudor y ampollas en los pies. Corremos, no corremos. Entramos, no entramos. Siempre la duda.

            Puede más la promesa y el equipo que la vergüenza. Puede también mi admiración por Aubeso, por Jordi, al que oigo respirar con los dientes apretados en un esfuerzo y una concentración brutales en busca de Bilbao. Uno de los regalos grandes de mi extraña vida deportiva es haber conocido a Jordi, haber desgastado suela alguna vez cerca de él camino de Cardeñijameno o del Monasterio, verle correr en las mediodías camino del trabajo, disfrutar de su conversación y su mirada tranquila antes de cualquier carrera.

            Por todo esto, el mar y las promesas, Jordi y el peso de los ojos azules (y porque Maite nos había dejado sin billete de vuelta en el metro) nos echamos al asfalto.

            Goyo se encarga de dar explicaciones: no nos aplaudan, por favor, que sólo llevamos un ratito. Que estamos aquí sólo por acompañar.

Qué papelón. Ni agua cogemos al principio. Aplaudimos a los que nos pasan antes de que les deprima la presencia de la pareja de tonettis tan delante en la carrera.

Todavía con las dudas morales a cuestas nos llega David: alto, desgarbado, con gafas, y con una lesión importante en los aductores. Le ofrecemos acompañarle un rato y acepta: me venís como dios, dice. Nos cuenta que es de Albacete y que le gusta el norte. Que quiere acabar como sea. Se me para un par de veces en seco y pienso que se lo ha tragado la tierra. Volvemos hacia atrás y le echamos la mano por la espalda mientras trata de estirar con un gesto de dolor enorme. No queda nada, dice, seguimos. Admiro su fortaleza. Goyo abre camino: ya no nos sentimos tan ladrones de aplausos.

Nos vamos acercando a Bilbao. Hay más gente en las aceras, nos pasan grupos más numerosos pero Sombri no aparece. Algo está saliendo mal. Otra vez las dudas. Seguir con David. Pararse. Esperar a Sombri. Tirarse a la ría y acabar con todo.

A Goyo le funciona mejor la cabeza que a mí (por el pelo supongo). Hay que esperar a Sombri, a eso hemos venido.

Deseamos suerte a David y se aleja poco a poco.

Ya vemos el Guggenheim, miramos hacia atrás y paramos: aplaudir, gritar, animar a estos monstruos sin molestar demasiado.

Pasan unos minutos, me trago la humedad y la brisa y veo al fondo la camiseta verde de los Bolillas. Viene roto. Tiene dos chorretones de sangre y un pisar extraño que explica todo. Sin decirnos nada Goyo y yo nos quitamos el chubasquero al mismo tiempo. Empieza por fin nuestra carrera.

¿Dónde hostias estabas?, dice. Y se ríe.

Goyo se pone otra vez delante (para las fotos) y yo, al lado, muy cerquita de Sombri. Antes de preguntarle nada le hago un ofrecimiento para putearle: si quieres paramos, si estás muy mal paramos.

Te paras tú si quieres, me dice mosqueado. Hay que llegar, joder.

Y trotamos despacio, como si no quisiéramos romper el asfalto y le enseño los carteles de los kilómetros y le digo que es grande, muy grande, y hablamos de fútbol, de una alineación del Burgos de los años setenta, de las chicas que le gustan, de las copas que nos tomaremos pronto en el New Galery y se esconde el dolor y la lluvia nos alivia y la gente piensa que somos algo así como un equipo. 

            Otra vez en Moyúa, detrás ahora del ritmo elegante de Goyo, para oír a estos animarnos, para sacar pecho y para ver al Deivid mirar al reloj con un toque de malicia.

            Callejeamos un poco más, vemos el Ayuntamiento y aparece el último kilómetro oscuro. Me gusta este silencio de agua y correr entre estos dos. Antes del último giro, debajo justo de la pancarta del cuarenta y dos, Goyo me da la mano y Sombri nos abraza sin parar nunca de correr. Nos colocamos poco a poco en la parte izquierda, reducimos y acabamos saliendo entre el público. Nos volvemos a poner el chubasquero. No hay medalla hoy. Da gusto respirar.


                                                                                                                                                 Bilbao, 24 de octubre de 2009
                                                                                                                                                                                          r.e.c

 
                                                                             Clasificación    Video    Fotos
19 Oct 2009
Admin · 69 vistas · 1 comentario
Categorías: r.e.c.
II Media Maratón de Hontoria

Media Hontoria
 
     Hontoria , veintisiete  de Septiembre a las nueve de la mañana, una decauve de la Cruz Roja y una parte de Los Bolillas,  al fondo se ve parte del recorrido, una cuesta , una puta gran cuesta, tomamos café en el bar de Paco si Paco, allí nos encontramos con parte de la marea roja Los Tragaleguas,  nos vamos al bar de Galindo y nos encontramos con bastantes más  Tragaleguas, como siempre nos hacen un recuento del tanto por ciento de Los Bolillas que estamos, nos encontramos con  Roberto,  una persona que después de estar el día anterior en el campeonato de España de 100 Km se le ve  como una rosa, nos comenta  que no corre aquí por no ganarnos y que tiene que hacer fotos, otro que aparece es Jordi, los mismo que el anterior pero quedando Subcampeón de España.

     A falta de 25 minutos de la salida dejamos a los Raules calentando,  para afrontar la subida y parte del resto de Los Bolillas empezamos a subir esa gran cuesta, al empezarla las primeras rampas las cogemos con cuidado poco a poco,  yo no estaba cansado, mis compañeros de escapada tampoco,  decidimos llegar hasta el kilometro 5 sin parar.  Ya en este kilometro decidimos pararnos, aparcamos el coche,  bajamos las cámaras y a esperar a los protagonistas de la prueba, el primero que viene es Torres,  a este se le aplaude con muchas ganas, pero os digo una cosa, yo creo que sufre menos que los últimos, os lo digo por experiencia, así que decido animar mucho más a los últimos, ya que son mis grandes compañeros.

     El resto de la carrera la podéis ver en el reportaje de las fotos, comentaros que Raul termino la carrera como un héroe, ya que después de estar dos meses retirado de toda actividad deportiva menos del Pádel  se atrevió con esta gran hazaña.

     Enhorabuena a todos (Raules, Timoteo, Donato, Iñaki etec..)que habéis participado en esta carrera, deciros que el que escribe paso mucha envidia sana.

Fotos Bolillas.
 
Clasificación.
29 Sep 2009
Admin · 109 vistas · 1 comentario
Media Maratón de Valladolid
    Una clásica para nosotros,  pero este año no pudo ir nadie más que Raúl, eso sí,  falto poco para romper todos los cronos de la carrera al hacer 1 hora 24 minutos, secreto,  entrenar el día anterior en altura en la pequeña localidad de Torrepadre  (vendimiando.)

Video carrera Raúl.
29 Sep 2009
Admin · 59 vistas · 0 comentarios
Media Maratón de Pielagos

Pielagos
 
               Como en el colegio: vacaciones, fin de vacaciones y primer examen, aquí no vale copiar al compañero, también, como en los exámenes del colegio se te pasa por la cabeza “si hubiese corrido más…”  los resultados del primer examen fueron en general satisfactorios,  para todos menos para mí, por otra parte se acerca el 31 de diciembre 2009 y el tiempo prometido el pasado 31 de diciembre con unas copitas de cava no llega, ¿llegara? De todas formas quedan carreras y si no me han dicho que se hacen.
     ¡Bueno! por otra parte comentaros que en general el fin de semana de la carrera estuvo muy bien,  como podéis ver en la foto, el color verde Bolilla es una gran familia y unos momentos antes de la salida nos dio Sasa la noticia de que éramos uno más. 
 
     Deciros que el que más sufrió fue Raúl (ruli) estando en la carrera en la línea de fans. Esperamos que te pongas pronto a correr, y que lo hagas pensando en tus  vs, zs, ms y/o en la que quieras. 

Fotos Bolillas

Clasificación
07 Sep 2009
Admin · 68 vistas · 0 comentarios
Match point

Cuando ya pensábamos que habíamos terminado con todas las celebraciones literarias bebiéndonos los premios, va r.e.c y nos sorprende con un nuevo premio imbebible (se trata de una I-pod) y que encima hay que enseñarle a utilizar. Bueno de todas maneras nos alegramos por su nuevo éxito.

Match Point  By raul elena


a los míos, porque sí Match Point En ese plano genial de Match Point en el que un anillo flota en el aire antes de caer o no a las aguas del Támesis, de caer o no al piso y hacer que algunas cosas cambien; en ese fragmento de obra maestra estoy pensando ahora, antes de que empiece todo, mirando la valla amarilla que nos distingue del público, tan cerca pero separados, nada más fácil que dar dos pasos, un salto y cambiar de bando, soltar los imperdibles y decidir no ser parte de este juego doloroso. Nada más fácil. Nada que ver con el azar. Nuestra elección tiene que ver con el egoísmo. Hemos decidido estar, hemos decidido hacerlo otra vez más, untarnos de vaselina y reflex, gritar como posesos, abrazarnos, escuchar el disparo y empezar a correr. Por fin, correr. La salida sigue emocionando a pesar del paso del tiempo. Ver a la Rubia de verde y a mi padre imitando mal a Robert Capa me tranquiliza. Pensar en V, también. Levanto el brazo. Me voy. La Castellana es un trámite para llamar al sudor. El suelo no vuelve a empinarse hasta Raimundo Fernández Villaverde. Una desconocida lee en la camiseta y me anima; me siento egoísta, los ánimos nos hacen falta a todos. Busco en Fuencarral la pensión donde me quedé en junio y recuerdo la lluvia que me empapó esa noche. Este cielo de hoy no traerá agua. Por Sol paso medio cabreado porque es estrecho y me frenan un poco. Aplaudo a los músicos. Giro a la derecha y me voy colocando en el lado bueno. Voy recuperando el tiempo perdido en los primeros kilómetros. Junto al Palacio la carrera se hace ancha y más cómoda. Voy bebiendo y calculando cuando paso otra vez junto a los míos. “De momento bien”, les grito para tranquilizarles; cualquier cosa para evitar una pregunta o un consejo atroz de retirada si las cosas empeoran. No sé si les convenzo pero sigo para adelante. Llevo buen ritmo. Paso por la media seguro y en el kilómetro veinticuatro ajusto por fin el reloj: dos horas exactas. Ahora a rebajar un poco y luego, mantener. Mucha calma. Empieza de verdad el infierno. No es que la Casa de Campo sea una casa de putas, no es eso; es, que de repente empiezo a ir mal. Aquí, donde la ciudad deja paso a los árboles, donde no hay coches aparcados, donde las cosas parecen más fáciles, me atasco. Trucos. Físicos y de los otros. La pastilla de glucosa que el Sombri me dio en la salida. La muerdo como puedo, escupo el envoltorio, intento masticar. Me ahogo. Algunos me adelantan. Eso siempre molesta: el egoísmo, ya lo dije. Bebo agua para que la pastilla no acabe conmigo, seguro que es solo un mal momento; es demasiado pronto para escalar muros. También intento seguir el ritmo de una chica morena con la camiseta empapada y muy pegada al cuerpo; no es un éxito pero da resultados más inmediatos que la química. Entre unas cosas y otras se acerca el veintinueve y sé que toca ya sentir a la infraestructura Bolilla. La gorra hacia atrás para ver algo, la chica morena abandonada por ahí, agua, y un tramo limpio de carretera. Antes de una rampa en curva de las que tanto me gustan, tipo Tour, distingo con claridad las zapatillas verdes y el pelo rubio de Maite, y estiro un dedo y no digo nada, la miro a los ojos y me siento protegido, están arriba, me dice, y subo, veo una pancarta que no es la nuestra, saludo, y justo detrás la pancarta buena y los locos gritando. Es la hostia pasar al lado de ellos, sin decir nada, viéndoles dar saltos, oyendo mi nombre de guerra, echándome encima casi de la Fonta. En mi libro personal de peticiones pido dos cosas: que no cambien nunca. Y que el capitán llegue por lo menos hasta esta curva. Después de las emociones vuelven la calma y el dolor. Miles de cálculos con el reloj. El miedo a las kilómetros que empiezan por tres. La sicóloga le pidió a Sombri que durante la carrera contase para no aburrirse. Cualquier cosa, los pasos que daba con una pierna, los árboles, los segundos. Yo le imaginé contando tortazos o calimochos de tres en tres o llamadas perdidas. A él no le hace falta. A mí tuvo que venir V, como siempre, a sacarme del pozo. Tres cero cinco en el treinta seis: nada mal. Si no fuera porque estoy medio muerto. El cuello, la cadera, el empeine, el calor. No seas maricón, no te vayas a rendir ahora. No es la gente. Soy yo el que lo dice. Qué son seis kilómetros. Quién se ha muerto por recorrerlos. Me paro sin querer, en una melé ante una mesa de avituallamiento. Aprovecho para respirar y camino unos pasos, bebiendo, mirando, pensando. Volver a correr duele. Sé que pararé más, y sé también que no importa. En setiembre en Valladolid, vestido de calle, tuve que ir hasta el coche deprisa a buscar no sé qué. Eran cinco minutos de nada. No pude. Paré en medio de la calle, sin apoyarme, en silencio. Un dolor punzante me atravesaba el gemelo izquierdo. Llevaba tres meses sin entrenar. Me sentí muy mal. Pensé que no volvería a correr nunca. No tengo ni idea de por donde ando. He pasado el Calderón, pero ahora las calles se me hacen todas iguales. La gente ha acabado con el silencio y empieza a poblar otra vez el borde de la calzada. Qué tendrá la palabra de un desconocido para que empuje tanto. Camino un poco. Estoy seguro de no haberlo decidido yo. Las pocas decisiones que me queden serán para reanudar la marcha. No me fío de los carteles. No me fío de mí. El protagonista de Match Point es una fábrica de egoísmo. Decide lo que quiere, lo que le gusta, y el precio de aquello a lo que tendrá que renunciar. En el camino sufre, pero sigue adelante. Luego, el anillo cae del lado bueno. Admito que la Rubia habrá vuelto a su infancia de pescaderías y de la Calle Calatrava. Casi prefiero que recuerde mi imagen de hace un par de horas en Bailén en vez de tener que sufrir viendo este deshecho que soy ahora y que no hace más que derramarse botellas de agua con la gorra puesta. Me arrastro. No consigo ver el final de Menéndez Pelayo. No consigo recordar el plano para ver donde terminaba la subida. Un tragaleguas me anima. La gente nos dice valientes y campeones y otras mentiras menores. De repente mucho ruido. Por fin la curva hacia la izquierda, el piso llano. Se me echa encima un grupo numeroso y los sigo, o eso creo. Otra ver girar para entrar en el Retiro. Los Bolillas y sus gritos. Mi brazo en alto. Por ustedes. Dentro del parque las vallas me separan del público otra vez. Siento el asfalto destrozándome. Por costumbre elijo la zona izquierda. No veo a nadie. Aplaudo, creo. No sé a quien. Está la meta ahí enfrente. Yo decido si llegar o no. Yo decido lágrimas o puños apretados. Yo decido en quien pensar.
 r.e.c.

20 Agos 2009
Admin · 86 vistas · 1 comentario
Categorías: r.e.c.
Exito rotundo de la I Subida al Ahijón.
I Subida Ahijón.

    Creo que el título lo dice todo: “Éxito rotundo de la I subida al Ahijon”. No es que hayamos sido 500 personas corriendo, 500 en bici y otros 500 andando, sino hemos sido 7 personas corriendo, (eso sí lo más grandioso del  atletismo burgalés, representación de los Tragaleguas, Anta, los Bolillas y  corredores de nuestro pueblo Torrepadre) 18 andando y 7 en bici, eso sí pero todos terminaron con la esperanza de que haya nuevas ediciones. Después como a Los Bolillas nos caracteriza comimos y bebimos, (eso sí que se nos da bien) los kilómetros de chistorra, la cerveza fría y el buen vino de Torrepadre que la organización muy bien había preparado y como no, brindamos por las tetas gordas. Así que seremos los primeros en apuntarnos para el año que viene.

Fotos

20 Agos 2009
Admin · 78 vistas · 0 comentarios
I Subida Ahijon - Paramo Vallejos (Sin competitividad)


Fecha y Horario:

El próximo día 1 de Agosto del 2009 se celebrará la 1ª edición de la Subida Ahijón- Paramo Vallejos,  serán en las tres modalidades, Marcha de Montaña, Carrera Pedestre y Bici de montaña.

El horario será a las 9 horas Marcha de Montaña, 9h 30´Carrera Pedestre y 11 h Bici de Montaña. (No habrá tiempo límite para acabarlo.) 

Recorrido:  Será salida de la plaza del pueblo, dirigiéndonos hacia el camino de Cobos, hasta el cruce de la raya del mismo, girando a la derecha para divisar el monte de Retortillo, y después nos vamos a la fuente de Calatravas, una vez cogidas fuerzas nos dirigimos hasta la fuente de Los Caños, para seguir por la carretera para llegar al  pueblo y siguiendo  por el camino de Villahoz, nos enfrentarnos a la subida del Paramo de Vallejos, para después bajar por el camino de concentración..  Al terminar, podremos, degustar de un vino del Arlanza. 
Pedir información losbolillas@terra.es  
  o Foro Los Bolillas

18 Jul 2009
Admin · 121 vistas · 1 comentario
Media Maratón Burgo de Osma

...NO ESTABA MARCADO PERO EL KILÓMETRO OCHO Y MEDIO DE LA MEDIA MARATON DEL BURGO DE OSMA QUE SE CELEBRÓ EL PASADO SABADO ERA TAMBIÉN EL KILÓMETRO MIL DE UNO DE LOS MIEMBROS DE LOS BOLILLAS
 
...NO HAY CRÓNICA DE ESTA CARRERA, NO ES MÁS QUE UNA ANÉCDOTA QUE SE SUPERA EN EL MOMENTO EN QUE SE DA OTRO PASITO MAS OTRO KILÓMETRO OTRA CARRERA...
GRACIAS A TODO EL EQUIPO POR LOS KILÓMETROS QUE VENDRÁN

Clasificación 
14 Jul 2009
Admin · 112 vistas · 0 comentarios
2009 Media Maratón de Santoña
Aquí ponemos las fotos de Santoña, que como podéis ver, al finalizar la carrera hubo sesión de playa

Fotos Bolillas
 
07 Jul 2009
Admin · 126 vistas · 0 comentarios
Media Maratón de Burgos



 

    Este domingo, 21 de Junio del 2009  se celebro La Media de Burgos, el día empezó bien, nos tenemos que apuntar y la organización nos presenta sus oficinas a las cuales a mi compañero y  amigo Raúl le invitan a entrar. Una vez en carrera todo empezó muy bien, ya que al salir de la pista vimos que la organización nos había reservado unos 30 cms de la carretera y  unos conos. Después en carrera, como siempre,  habia algunos aficionados viéndonos  subir y bajar los bordillos y otros metidos en el mismo circuito , que la culpa no era de ellos porque la gente decía “a donde va tanta gente corriendo por aquí”. Comentaros que  primero llego Raúl Sombrita, segundo Raúl y luego Goyo, como siempre el ultimo como dice la canción "hay dias en los que valdria mas no salir de la cama". 

                                              

Fotos Bolillas


Clasificación 

22 Jun 2009
Admin · 99 vistas · 0 comentarios

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